Dirección de una empresa familiar

Puesto a que dentro de las empresas familiares se da un enlace entre empresa y familia, la dirección deberá asumir diversas obligaciones y afrontar desafíos que se suman a los retos de una empresa común, resultado de la tensión permanente entre la familia y el negocio. Por esto, es importante implementar una estructura que ponga en equilibrio estos dos factores, con procesos y determinación adecuada de roles generando expectativas comunes entre los integrantes para que cada quien realice las funciones otorgadas.

Para que la dirección sea efectiva, se deberán aplicar los conocimientos y experiencia en la toma de decisiones, entender y conocer el comportamiento de los integrantes de la organización individualmente y en grupo; y de este modo guiarlos para alcanzar los objetivos de la organización. El logro de los objetivos únicamente puede alcanzarse si los integrantes están al tanto e interesados y motivados para cumplirlos, comenzando por satisfacer sus objetivos individuales.

Asimismo, el objetivo de una buena dirección, es poner en marcha todos los planes y lineamientos establecidos durante la planeación y la organización, ver que se ejecuten de manera correcta los planes, motivar a cada integrante para realizarlos, establecer una buena comunicación y supervisar el desempeño de cada actividad.

De un buen director depende la conducta y actitud de los integrantes de la empresa, debido a que repercute en la moral de los mismos y por lo tanto en su productividad. La efectividad se refleja en el logro de los objetivos, la implementación de métodos de organización, comunicación y de sistemas de control.

Algunos elementos que se deben tomar en cuenta para dirigir una empresa familiar con éxito son los siguientes:

  • Elaborar un plan de carrera para los empleados familiares y no familiares que permita desarrollar las habilidades y el conocimiento de cada uno y así aprovechar el talento existente, dándoles la oportunidad de crecer y ascender jerárquicamente en la organización.
  • Establecer un protocolo familiar mediante el que se definan reglas y principios con el objetivo de evitar diferencias, conflictos, abusos o malos entendidos dentro de los integrantes de la familia.
  • Aprender a dirigir equipos de trabajo sacando lo mejor de cada integrante, consiguiendo un buen ambiente de trabajo, siguiendo el protocolo familiar.
  • Saber delegar tareas para que cada quien se enfoque en tareas específicas, mediante estrategias que potencialicen el talento de cada persona.
  • Tomar decisiones bien informadas y analizadas enfocadas al bienestar y evolución organizacional.
  • Mantener la motivación al 100%, sin rendirse ante las dificultades o retos de cada día para poder crecer y alcanzar los objetivos de cada área del negocio. Asumir una imagen positiva ante los integrantes de la organización y contagiar esa actitud es un comienzo para motivarlos, ofrecer recompensas o méritos por el cumplimiento de metas también es una buena idea.
  • Gestionar bien el tiempo es punto básico para una dirección efectiva y se resume en lo siguiente: el tiempo es dinero, por lo tanto hay que asegurarse de que las horas que se pasen en el negocio sean horas de trabajo real.
  • Recaudar información sobre los resultados de cada integrante y del negocio en general. Para después evaluarla y en base a ella tomar decisiones fundamentadas.
  • Entender que la innovación puede ser la clave del éxito de la empresa. Tomar en cuenta las ideas de los integrantes o de uno mismo para desarrollar nuevos productos o proyectos puede ayudar a crecer el negocio.

Leer más

¿Cómo se desarrollan las empresas familiares?

Las empresas familiares grandes y pequeñas son motores de la economía mexicana. Se estima que el 90% de las empresas mexicanas tienen origen familiar. De las cuales,  la mayoría de ellas han logrado consolidarse con estructuras empresariales firmes alcanzando el éxito a través de varias generaciones.

Este tipo de empresas son aquellas constituidas sobre lazos de parentesco familiar, y en donde los miembros de la familia influyen sobre la gestión, el patrimonio y el desarrollo de la misma, con el objetivo de prevalecer en el tiempo procurando que las futuras generaciones asuman el liderazgo y el control en el negocio. Como todo negocio, las empresas familiares parten de una idea o proyecto con el fin de generar empleos y patrimonio, sin embargo, el capital y las ideas provienen de padres, hijos o hermanos y se espera que éstos participen como socios o empleados.

El proyecto siempre deberá contar con una visión a largo plazo, por esto es necesario identificar desde temprano a los integrantes que pasarán a la siguiente generación y asegurar que tengan la formación correcta, y las habilidades para realizar el trabajo, puesto que si la persona no es lo suficientemente competente podrá debilitar a la organización.

Para que la empresa consiga el éxito lo ideal es conformar una estructura empresarial, en la que todos los integrantes tengan clara su participación, debido a que incorporar familiares a la organización puede ser muy complicado, porque la contratación se suele hacer sobre bases emocionales y no estratégicas.

El desarrollo de las empresas familiares y su preservación a lo largo del tiempo se basa en un proceso de sucesión cuidadosamente planeado. El cual no solo se refiere al eventual fallecimiento de un socio, sino que tanto a los cambios en la dirección, el retiro voluntario, como a la capacitación y enseñanza de procesos de trabajo a quienes vienen detrás.

La planeación de las empresas es sumamente importante debido a que aquellas que nacen de manera poco planeada, la mortalidad es altísima. Muchas veces la falta de capital o conocimientos, así como los tropiezos al iniciar un negocio, hacen que los dueños se sientan abrumados, por lo que abandonan la idea. A las empresas familiares, además de enfrentar todos éstos problemas, se les suma la falta de políticas y lineamientos sobre lo que dueños y familiares pueden hacer o deben evitar.

Las claves para el crecimiento y desarrollo del negocio familiar, así como para su permanencia a lo largo del tiempo, es establecer la visión, misión, valores y estrategias del negocio, incluyendo sus niveles de sostenibilidad y sus prácticas éticas, sin olvidar las reglas mínimas de orden, procesos y control, donde se describan las funciones de cada quién, y se tomen medidas para evitar sorpresas, conflictos de interés y pérdidas innecesarias. Incorporándolas a un plan de proceso de sucesión para proteger los derechos de los familiares, descendientes, y futuros accionistas, asegurando un trato equitativo de todos los integrantes del grupo familiar y que el proceso sea efectivo.

No se debe olvidar que el destino del negocio no debe estar ligado a la permanencia del fundador sino a los planes para formar o ir promoviendo a futuros directores.

Leer más

Negocios familiares existosos en México

Muchos pensamos que el modelo de empresa familiar corresponde a un negocio de pequeño tamaño. Sin embargo, cuando una organización se gana el prestigio de la sociedad, comienza a  prosperar a lo largo del tiempo, aumentar su dimensión y complejidad, sin dejar de pertenecer a la familia que la fundó.

La empresa familiar es una de las principales figuras en la estructura económica del país. Según estudios realizados, más de 90% de las firmas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores tienen una clara representación familiar en el capital y en el control.

En México, las empresas familiares son un gran generador de nuevos empleos, contribuyendo a la riqueza y al desarrollo económico de grandes territorios y sectores económicos. Éstos negocios familiares han nacido a partir de una idea, un proyecto entre familiares e incluso mediante Modelos de Negocios desarrollados por ellos mismos.

Existen ciertos elementos que se repiten entre estas los negocios familiares exitosos, que los ha llevado a perdurar a lo largo del tiempo y sobrevivir adversidades, se trata de familias que han sabido sobrepasar los problemas que implica una dinámica familiar, poniendo todos de su parte para que el proyecto crezca, además, con el tiempo logran profesionalizar los puestos, incluyendo personas que no pertenecen al grupo familiar en altos y medianos mandos. Otras claves son el conseguir los recursos necesarios para crecer, lograr una sucesión efectiva y establecer claramente los beneficios de cada heredero, evitando luchas de poder.

Las siguientes, son algunas de las empresas que han logrado ubicar su estructura familiar, entre las más importantes de México:

Grupo Bimbo

Ésta firma comenzó en 1943 cuando la familia Servitje tiene la idea de crear una empresa de panificación, pero no es hasta 1945 que es fundada la empresa Panificación Bimbo, S.A. hoy en día, Grupo Bimbo es la panificadora más importante del mundo, con presencia en 32 países de América, Asia, Europa y África. Cuenta con más de 100 marcas prestigiosas y más de 13 mil productos.  Durante los últimos años, la compañía se ha esmerado en ampliar sus sucursales adquiriendo pequeñas empresas del sector, además de fortalecer su portafolio con la inclusión de dulces y galletas a su ya tradicional venta de masas.

Grupo Televisa

En un principio, Emilio Azcárraga Vidaurreta comenzó con una visión empresarial enfocada a la radiodifusión, fundando la primera radiodifusora con cobertura nacional y posteriormente debido a los cambios e innovaciones tecnológicas, el nuevo reto impuesto fue emprender en el sector televisivo.

Televisa inicia sus operaciones en 1972, con la fusión de Televisión Independiente de México y Telesistema Mexicano. Posteriormente, la firma pasó a manos de Emilio Azcárraga Milmo, el cual implementó una estrategia de internacionalización, logrando transformarse en la cadena más importante de televisión de habla hispana.

Actualmente es Emilio Azcárraga Jean (hijo de Milmo), quien está al mando del grupo empresarial, mostrando poder en los negocios y una fuerte influencia en los medios públicos.

Casa Cuervo

Su trayectoria comienza en 1758 cuando José Antonio de Cuervo adquirió terrenos en la región de Tequila, Jalisco. Ésta pequeña productora de lo que se llamaba "vino de mezcal" comenzó a expandirse cuando el rey de España Carlos IV otorgó a José María Cuervo (uno de los sucesores de la empresa), la licencia para producir y comercializar la bebida que se ha convertido en uno de los íconos del país.

Establecida la marca oficial ‘José Cuervo’ en 1900, tiene presencia en más de 84 países alrededor del mundo.  La clave de posicionamiento de la firma, que actualmente pertenece a la familia de Juan Beckmann Vidal (presidente de Casa Cuervo) es la profesionalización.

Coppel

El origen de Tiendas Coppel se remonta a 1941, cuando don Luis Coppel Rivas decidió, junto con su hijo Enrique Coppel Tamayo establecieron una tiendita en Sinaloa donde vendían radios y relojes. Después de la Segunda Guerra Mundial, los clientes no tenían liquidez para comprar de contado, entonces, don Luis Coppel y su hijo decidieron invertir para vender muebles a crédito en cómodos abonos semanales.

Con el paso del tiempo, introdujeron nuevas líneas de productos como ropa, zapatos, electrónica y línea blanca, hasta el día de hoy, que también tienen banco y afores. El hijo mayor de Enrique fue el presidente y director general, quien a los 60 años pasó el cargo a su hermano menor Agustín, el actual presidente y director de la cadena de tiendas departamentales más grande de México, quien explica que la familia ha estado muy presente en la empresa siempre.

Leer más


Haz un diagnóstico

Conoce con más detalle cómo se encuentra tu sistema familiar/ empresarial/ propiedad: