Crecimiento y desarrollo de una empresa

Desarrollo y crecimiento, ambos conceptos se refieren a la evolución de la empresa a través del tiempo y que miden su desempeño y competitividad. Sabemos que en entornos tan dinámicos y competitivos las empresas tienen que crecer y desarrollarse continuamente, pero, ¿Cuál es la diferencia entre uno y otro?

El crecimiento se refiere a los resultados cuantitativos que la empresa obtiene a lo largo de plazos determinados de tiempo, se miden objetivamente y se toman en cuenta diversos datos como el volumen de activos, los niveles de ventas, utilidades, rentabilidad, la participación en el mercado, productividad de los trabajadores, etc…

El objetivo de crecimiento es mantener en la organización una situación económica saludable (crecimiento sostenible) por lo que es necesaria una buena planeación para lograr que los resultados ya mencionados sean cada vez mejores en comparación con los obtenidos a través de los años en la propia empresa y mejores que los de sus competidores directos.

El concepto de desarrollo tiene que ver con los resultados cualitativos de la organización a través del tiempo. Las estrategias de desarrollo están orientadas hacia la creación de valor, plantean modificaciones o reestructuraciones que en algunos casos suelen ir de la mano con el crecimiento organizacional, pero no necesariamente, debemos entender que el desarrollo empresarial no siempre implica el crecimiento de la misma.

Los resultados cualitativos se miden de forma subjetiva y se determinan por el común acuerdo de un grupo de expertos que conozcan a fondo la organización, tomando en cuenta datos como la visión y la misión de  la empresa, la filosofía, la cultura organizacional, estándares de calidad, innovación, etc…

El desarrollo busca una mejora continua que en determinados momentos puede llegar a traducirse en crecimiento gracias a que estas mejoras propiciaron los cambios necesarios para progresar y optimizar el rendimiento de la compañía.

Leer más

¿Qué es un consultor?

Un consultor es una persona independiente a la empresa con conocimientos especializados en distintas áreas que prestan sus servicios para ayudar a las empresas a identificar áreas de oportunidad, solucionar conflictos, prever posibles contratiempos, crisis, etc…   

Debe hacer un profundo análisis de todos los factores y aspectos que componen a la empresa o a determinada área o departamento para conocer a fondo a la compañía con la que va a trabajar.

Una vez terminado el análisis, el consultor puede determinar cuál es el problema o factor que frena el crecimiento, cualquier otro aspecto a corregir o simplemente ayudar a aportar un valor añadido a la compañía.

¿Por qué es importante contar con un consultor?

  • Ayuda a alcanzar los objetivos empresariales.
  • Como agente externo percibe de forma objetiva el entorno empresarial.
  • Orienta para aprovechar al máximo todos los recursos tanto los humanos como los materiales.
  • Identifica todos los aspectos que rodean el micro y macro ambiente de la empresa que asesora.
  • Analiza la información y le transmite a su cliente los puntos más importantes a considerar para beneficio del negocio.

Los momentos principales en los que las empresas suelen requerir consultoría:

  1. La empresa está iniciando
  2. Está pasando por un momento de transición
  3. Se encuentra en una etapa de crisis
  4. Requiere orientación para materializar nuevos proyectos

En el caso de las empresas familiares, la consultoría resulta de utilidad más frecuentemente puesto a que son de gran ayuda para resolver conflictos de interés o emotividad, entre otras situaciones que obstaculizan la competitividad de la empresa y las buenas relaciones entre los integrantes de la familia, y les ayuda a perdurar en el tiempo, adoptando prácticas sanas de negocio que permitan mejorar la toma de decisiones dentro de las empresas.

Leer más

El valor de la familia

La familia es el lugar ideal para forjar los valores, establecer costumbres y tradiciones que posteriormente se transmitirán a la sociedad entera. Formar y guiar a la familia por un camino armonioso no es una tarea fácil pero tampoco es imposible, la interacción y colaboración de todos los integrantes es muy importante y es necesario darles un orden y prioridad, así como a las obligaciones y tareas específicas de cada integrante.

El valor de la familia trasciende los encuentros habituales, las reuniones, los momentos de alegría o la superación de los problemas que se pueden enfrentar. El valor nace de la unidad y confianza otorgada y se desarrolla cuando cada uno de sus integrantes asume con responsabilidad el papel que le ha tocado desempeñar dentro de la familia, procurando el bienestar, desarrollo y felicidad de todos los demás. Esto se basa en la presencia física, mental y espiritual de sus integrantes, abiertos al diálogo y a la convivencia, cultivando personalmente los valores inculcados, para también transmitirlos y enseñarlos a las siguientes generaciones, así como al resto de la sociedad.

Es un hecho que un ambiente armonioso la fatiga y el esfuerzo se aligeran, haciendo ver a las responsabilidades no como una carga, sino como una entrega gustosa en beneficio de nuestros seres queridos y cercanos.

Valor de la familia dentro de la empresa familiar

Esto es lo que hace a las empresas familiares tan distintas de cualquier otro tipo de organización, el valor intangible de lo que representa la unidad familiar. Y además que cuentan con los valores que van transfiriéndose por generaciones y que guían el futuro de la familia y el negocio.

La familia aporta a la empresa recursos que la hacen distinta de sus competidores y le brinda la esencia a la organización. Es común que la cultura y los valores de la empresa familiar estén influenciados por la personalidad de su fundador, y que la cultura familiar influencie en la empresa y viceversa.

El gran objetivo es que se utilice éste valor a favor de la organización y se convierta en una fortaleza que asegure el desarrollo de la empresa tomando en cuenta lo siguiente:

  • Los miembros de la familia que pertenezcan a la organización deben compartir el mismo proyecto y valores.
  • Los demás trabajadores deben ser integrados y cuidados como si fueran de la misma familia puesto a que comparten el proyecto y los valores.
  • La familia debe tener el deseo de continuar el proyecto empresarial.
  • Los valores que la familia aporta deben ser prioritarios para todos los integrantes de la organización.
  • La mezcla más sabia es tener valores tradicionales e innovación adaptativa.
  • Los líderes deben entender que hay que evolucionar en todo.

El valor de la familia es una importante ventaja competitiva que las empresas familiares poseen y deben aprovechar.

Leer más


Haz un diagnóstico

Conoce con más detalle cómo se encuentra tu sistema familiar/ empresarial/ propiedad: