Negocio y empresa

Muchas personas piensan que un negocio y una empresa son lo mismo, sin embargo, esta idea es incorrecta y es importante ser claros y definir cada concepto para entender sus diferencias.

  • Un negocio es la forma en que una persona u organización genera dinero a cambio de productos o servicios. Es un sistema o método con fines lucrativos que a su vez brinda beneficios a las personas involucradas, y consiste en la realización de alguna actividad, ya sea la venta de productos o la prestación de servicios. Asimismo, se puede describir como una transacción entre dos o más partes en las que se venden y compran bienes o servicios por un precio, el cual puede ser negociable o no.
  • Por su parte, una empresa es la entidad u organización creada por una o varias personas con fines económicos, donde se pueden realizar diversas actividades como producción, comercialización, o prestación de algún servicio a clientes y que generen beneficio al entorno y se satisface una necesidad determinada del mercado.  Hace referencia al aspecto legal y las características que posee la organización.

Un negocio puede ser o no formal, pero si puede ser formalizados mediante un contrato, casi siempre de compraventa.  De igual forma, puede ser pequeño o local y no tener plan de negocios establecido ni planes de expansión, puede suceder en momentos determinados, y puede llegar a crecer hasta que se convierta en una empresa.

En cambio, una empresa es necesario tener un plan de negocios a seguir y planes de futura expansión así como ser una institución formal.  

Como podemos ver, es un poco complicado separar las diferencias entre ambos conceptos de forma estricta. También se pensaría que uno no puede ser sin el otro, sin embargo, un negocio puede existir sin necesidad de ser realizado por una empresa, pero una empresa no puede existir sin un negocio, puesto que éste es necesario para poder obtener beneficios y que sea una organización rentable.

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La importancia de la sucesión

Estructurar un buen plan de sucesión empresarial es la clave para asegurar la continuidad de las empresas familiares. Mediante este proceso, el fundador de una empresa entrega la operación y la propiedad de la misma a un sucesor.

La sucesión debe ser un proceso planeado, ordenado, definido e implementado de común acuerdo entre padre e hijos, mientras el padre esté con  vida; cuando el padre fallece y no hay una decisión definida, la sucesión puede ser un proceso difícil y desordenado. Este proceso no se realiza en un momento determinado en el tiempo, sino que debe ser planificado y llevado a cabo correctamente, para garantizar el éxito del mismo.

Uno de los puntos más álgidos en la relación padre-hijos, es la sucesión. Existe una resistencia natural del padre a dejar su puesto, en otras palabras, su modus vivendi, ya que implica traspasar el poder a otra persona y esto resulta difícil. Esta situación es un serio punto de conflicto y no siempre es debidamente resuelto.     

Lo esencial para que el proceso sea exitoso es planificar y establecer un dialogo efectivo, entendiendo que el punto clave para el futuro de cualquier empresa siempre ha de ser una buena comunicación, planeación estratégica empresarial y un plan de sucesión claro.

Un plan formal garantiza la seguridad con respecto al futuro de la organización y de cada uno de sus integrantes. Lo cual evita conflictos entre los integrantes de la familia relacionados con el futuro control, menos disposición entre los empleados, salida de empleados importantes y dificultades para la supervivencia de la empresa.

Durante el proceso de sucesión, son comunes los enfrentamientos debido a diferentes opiniones y visiones por parte de los familiares y socios, por esto, es necesario tomar las medidas necesarias y tener mucho cuidado para que estos desacuerdos no impacten negativamente en los negocios. Para comenzar, es importante establecer claramente los roles y responsabilidades de cada integrante, con el fin de evitar dudas y que algún integrante de la familia haga algo que no le corresponde.

Para tratar conflictos, se recomienda la intervención de consultores especializados y con experiencia para apoyar y asesorar a las familias empresarias para llevar a la empresa por el camino a la continuidad.

Cuando se trata de lograr que la empresa permanezca en el mercado y sobreviva generaciones, se debe implementar una buena estrategia de sucesión. En la cual se debe preparar con tiempo a los posibles candidatos y analizar quién es el más capaz e idóneo para la empresa (no para la familia). No se debe improvisar, es de suma importancia anticiparse para garantizar el éxito del proceso, ajustando la sucesión a la realidad de la empresa, con el objetivo de que los involucrados exploten sus fortalezas y trabajen sus debilidades para ser contados como posibles sucesores que cumplen con los requisitos y el perfil, protegiendo los intereses de la empresa y la unidad familiar.

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Protocolo empresarial en la empresa familiar

Con el deseo de mejorar las relaciones de la compañía y de la familia, es muy útil disponer de un protocolo empresarial debido a que es el instrumento que ayudará a que la organización y la familia empresaria se unan por un futuro en común, acatando los criterios y pautas establecidas en el protocolo.

En un protocolo se establecen las  pautas de conducta de los integrantes de la organización ante diversas situaciones, aplicadas al ámbito de los negocios con el objetivo de evitar que las relaciones generen conflictos o crisis. El protocolo empresarial no es obligatorio ni es regulado por ley, pero sí se basa en las normas legales para ser redactado y se adapta a la realidad de cada empresa.

En el caso de una empresa familiar, los integrantes familiares y no familiares han de redactar de manera consensual las reglas que aseguren que todos sepan el rol que tienen que asumir para cuidar, acrecentar el patrimonio familiar y poder legarlo a las futuras generaciones. En el protocolo se acepta el compromiso de asegurar el éxito de la familia empresaria, para conseguir rentabilidad y armonía familiar.

Funciona para regular las relaciones entre la familia empresaria y la empresa familiar, con el fin de que una no interfiera con la otra. Para eso es importante que se deje claro y anticipadamente el lugar que va a ocupar cada integrante, dentro del sistema Familia - Empresa - Propiedad.

Un protocolo empresarial debe ser:

Práctico: concentrándose principalmente en sucesos y situaciones cotidianas para no saturarlo de información con criterios para actos que raramente se van a producir en la empresa o en la familia.

Accesible: debido a que en él se establece el comportamiento de cada integrante ante diversas situaciones, todos los integrantes de la organización deberán tener fácil acceso al mismo.

Comprensible: el lenguaje utilizado para su redacción debe ser claro para evitar malentendidos y que las pautas sean fáciles de entender.

¿Qué se debe establecer en el protocolo?

Cada organización debe redactar el protocolo de forma consensual, ajustándolo a su realidad, sin embargo, estos son los puntos esenciales:

  • El organigrama de la compañía, así como el orden de cargos según cada acto. Por ejemplo, ¿en qué orden intervendrán los directores de la empresa en una junta?
  • Los logos, escudos, símbolos y demás elementos de la imagen corporativa de la empresa y las indicaciones sobre su uso.
  • Las reglas para la recepción y acompañamiento de visitas, indicando cómo se deben desarrollar y quién o quiénes deben participar en las mismas.
  • El tratamiento que se  le dará a los clientes, superiores o autoridades.
  • Los códigos de comportamiento como vestimenta, horarios o relaciones personales.
  • Las indicaciones sobre la elaboración y el envío de correo postal o electrónico, memorandos o invitaciones y pautas para la atención telefónica.
  • Las líneas generales de la comunicación corporativa, estableciendo los estilos adecuados en cada canal informativo.
  • Los obsequios que pueden entregarse durante las celebraciones.

Para establecer cada cláusula se debe realizar un ejercicio de reflexión en el que todas las partes estén de acuerdo con lo establecido, es necesario discutirlas y evaluarlas cuidadosamente para que no exista ningún inconforme ni se descuide ningún punto, puesto que todos van a firmarlo  y comprometerse a cumplirlo.

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